Javier Pérez Durán
El pueblo de San
Alberto es un lugar pequeño que se ubica a tres kilómetros aproximadamente de
la carretera de Ixmiquilpan a El progreso; se puede llegar caminando a través
del monte o de la carretera pavimentada que atraviesa el pueblo, o bien se
puede tomar el transporte público que tiene su base en la ciudad de Ixmiquilpan
y cobran 8 pesos de base a base, San Alberto se encuentra en una de las partes
bajas del valle del Mezquital, es bañado por las aguas del río Tula, además
cuenta con varios manantiales y brotes de aguas termales, donde con un trabajo
comunitario el pueblo construyó una serie de pequeñas albercas que
constituyen el atractivo del lugar para los turistas y los extraños, los
habitantes más antiguos de la zona son los cactus, las biznagas, los nopales,
los magueyes, los mezquites, los alacranes, las serpientes, los conejos, las
lagartijas, toda una serie de pequeños reptiles y animales igualmente pequeños
que aún sobreviven en la zona, y el habitante que ha sido el último en llegar
ha sido el hombre, pero no cualquier hombre, el primero que llegó fue el
llamado ñañu y que desde hace cientos de años han vivido ahí.
Así es como se
llega al pueblo de donde el autor es originario, los caminos son viejos y
conocidos, llegamos al caer la noche como a las 20 horas, no hay alumbrado
público así que elegimos caminar a través del camino pavimentado que a pesar de
ser el camino más largo, en la oscuridad es el único por el que se puede llegar
hasta el centro del pueblo donde era nuestro destino.
Desde que llegamos
envueltos en la oscuridad el canto de los grillos nos recibió, caminamos por
las laderas, algunos ruidos extraños nos ponían nerviosos y recordaba las
viejas historias “de las serpientes y de los mochacabezas” que los adultos
suelen contar a los niños para que no se porten mal, llegamos al centro y con
asombro nos recibieron en la casa de un familiar, nos saludamos y luego
planteamos los motivos que nos habían llevado a esa hora y en estas fechas
precisamente, estaban preparando la cena; nopales asados y pollo igualmente
preparado.
Antes de cenar, el
habitante comisario de bienes comunales de la comunidad, don Aurelio Jerónimo
Ramón, nos brinda una entrevista:
“El pueblo de San
Alberto pertenece al municipio de Ixmiquilpan en el Estado de Hidalgo, cuenta
con 700 ciudadanos aproximadamente, 300 niños y jóvenes, todos los habitantes hablan
el ñañu, al igual que en otras 106 comunidades aledañas, todas en el Valle del
Mezquital; aquí en el Alberto somos ñañus, somos campesinos y vivimos así como
nuestros padres y abuelos, cultivamos el maíz, el fríjol, principalmente,
algunos siembran tomate, jitomate, cilantro, girasol y otros se dedican a la
venta del pulque.
“Los ñañus
sobrevivimos de nuestras cosechas y de lo que nuestros familiares en los
Estados Unidos nos mandan en dólares; con el dinero que nos mandan compramos en
la plaza de Ixmiquilpan lo que necesitamos, una de las formas en las que
trabajamos y que nos da dinero es la venta de esponjillas (de baño) que se
hacen del maguey, primero se cortan las pencas, luego se asan en un hoyo que se
hace en la tierra durante tres días, luego se sacan a secar y se hace el ixtle,
posteriormente el hilado tarda una media hora y como en unas dos horas de
tejido sale una esponjilla, con el mismo procedimiento se pueden tejer los
ayates que sirven como bolsas grandes. Las esponjillas se venden a un comprador
de Inglaterra en 17.5 pesos mexicanos, las personas que se dedican a hacer este
tipo de artesanías somos las personas mayores y las mujeres, ya que los niños
de ahora ya no les interesa (prueba de esto es que el hijo de Don Aurelio no
sabe como se le llama a la materia prima que se utiliza para hacer las
esponjillas) y la gran mayoría de los jóvenes prefieren partir a los Estados
Unidos en busca de dinero y de sus camionetas con lo que sus padres aquí en el
Alberto puedan trabajar la tierra...”
La forma en que en
San Alberto se toman las decisiones es en asamblea general, con los ciudadanos
(hombres y mujeres mayores de 18 años) del pueblo; si hay menos del 60% de los
ciudadanos no se hacen las asambleas, las decisiones por lo regular son para trabajar
y no para otras cosas, ahí se ponen de acuerdo sobre cómo y quiénes van a hacer
faenas y cooperaciones.
“Todos los del
pueblo están obligados a participar, si no lo hacen así se les quitan los
beneficios como el agua, la luz, pero si participan y tienen problemas todos
juntos trabajamos y les ayudamos, todos los del pueblo; también todos tienen
que participar en la vigilancia y en los comisariados, hay dos, uno de ellos es
el de bienes comunales, el que se encarga de los asuntos de los balnearios, los
caminos y los cerros ante el municipio, el gobierno y los otros pueblos, el
segundo comisariado es el de bienes privados que se encarga del agua de riego,
pero de cada persona, de la luz, el agua potable y de asuntos personales, y en
el pueblo hay un representante ante los demás pueblos y ante el gobierno...”
El representante o
delegado dura un año y los comisariados duran tres años y todos y cada uno de
los ciudadanos (hombres, a pesar de que a las mujeres les es permitido por las
leyes participar, no lo hacen) están obligados a ocupar en un momento
determinado, la mayoría de los pueblos viven comunicados solo por el trabajo y
no tienen participación directa en los partidos políticos, solo participan
cuando hay elecciones de presidente del municipio, del Estado, de la República
y de diputados y senadores. “La relación que guardamos con el gobierno es muy
poca, porque nosotros vivimos de nuestro trabajo y el gobierno casi no nos
ayuda...
“Nosotros aquí en
el Valle del Mezquital, hablamos el ñañu y entonces no podemos hablar bien el
español y pues no se me entiende, pero si salgo un poco mal es por que no hablo
bien español...”
Después de la
entrevista cenamos los ricos nopales y el pollo asado; yo noté es que mientras
nos encontrábamos con don Aurelio en la entrevista, sonó el teléfono y hablaron
en ñañu, también note que contaban con radio comunicadores los encargados de la
vigilancia y con celulares con los cuales se comunicaban en ñañu, me parece que
más que condenado a desaparecer el dialecto está transformándose y adaptándose
a las nuevas tecnologías. Luego llego la hora de dormir...
A las 6:30 de la
mañana nos levantamos para ir a bañarnos a las aguas termales, luego nos
regresamos a la casa donde nos dieron hospedaje, en el camino nos encontramos a
los “escuelantes” como les llaman a los niños que van a la escuela, luego el
desayuno y pensamos que era una buena idea hacerles una entrevista a los
maestros de la escuela primaria y cuando llegamos a la escuela estaban en
honores a la bandera y escuchamos a los niños entonar el himno nacional en
ñañu, no lo pudimos grabar pero posteriormente mientras realizábamos la
entrevista algunos niños ensayaban el himno nacional y de alguna forma pudimos
escucharlo con más calma, luego nos encontramos con el director de la escuela
primaria Nicolás Bravo el Maestro Benjamín Martínez García que
gustosamente nos decía:
”La
educación indígena se basa y tiene su sustento en que se tiene que dar una
educación bilingüe-bicultural y surge de una situación muy contradictoria
¿A qué viene el niño a la escuela? A aprender el español, ahora si privilegias
la enseñanza del ñañu no se aprende el español y si privilegias la enseñanza
del español sobre el ñañu esté último se olvida ¿Qué hacer? El papel de
la escuela es enseñar los contenidos específicos que programa la
Secretaria de Educación Pública (SEP), los programas de enseñanza
indígena tiene sus inicios en el año de 1968...”
La palabra
indígena significa originario de un lugar; en México se le da el nombre
de indígena a aquel que pertenece a una etnia. En la escuela la contradicción
es que sus contenidos son en español y la comunidad ñañu tiene que aprender
español para acceder a está la globalidad, a está sociedad genérica que es
nuestro país, lo que ahora y antes se ha pretendido hacer es una cuestión
folclórica, con el planteamiento de la educación bilingüe-bicultural.
“Eso, ¡no existe!
Porque no hay dos planes y programas específicos, por ejemplo si tu vas a
abordar la lengua ñañu o la cultura indígena; habría que ver que es eso de la
cultura indígena que todavía es vigente, por eso se tendría que realizar
en el Valle del Mezquital un estudio etno-matemático, pero no se podría
llevar de manera sistemática a los contenidos escolares, su aplicación
tendría que ser de manera gradual, en complejidad y en cantidad, otro ejemplo
es la relación individuo-naturaleza, donde la cosmogonía de nosotros los
indígenas es el respeto hacia la naturaleza, pero el contenido escolar te educa
para insertarte en un mundo globalizado, se pretende ahora con la reforma
educativa que te prepares en forma individual para entrar al trabajo, y
si nos vamos a la étnico nosotros nos preparamos para pertenecer la naturaleza,
he ahí la contradicción, pero si educamos para la naturaleza en el contexto
actual estamos enclaustrando a la etnia, les decimos: “está es tú cultura y no
la pierdas”, “de ahí no sales”, las culturas siguen el curso de la vida, nacen,
crecen se desarrollan y mueren, y es el punto crucial donde surge la necesidad
de grupos de investigadores que promuevan y realicen trabajos, no desde un
discurso político, sino desde la realidad...”
Cuando hablamos de
cultura indígena sabemos que ésta se va degradando día con día; los adelantos
tecnológicos sobre bienestar social soslayan de alguna forma nuestra cultura,
por ejemplo para que un vocablo como el ñañu sea enseñado su uso tiene que ser
vigente, siguiendo con el ejemplo tenemos el pulque que ya en varias
comunidades no es consumido, no se cultiva y el proceso de maguey-pulque se pierde.
Para poner otro ejemplo, el mifi que es el ococote, el niño ya no lo conoce ya
que en esta zona ya no se cultiva, otro ejemplo más claro es la palabra mada o
sea molcajete y su respectiva piedra, la mamá del niño ya no dice jagua ra mada
o jagua ra suandi si no le dice jagua ra licuadora y así se van conjugando
otros vocablos, que no es propiamente el deseo de mantener viva la cultura
ñañu, ya sea por cuestiones económicas, políticas, educativas, etc.
“¿Pero, hasta
donde es posible mantener la cuestiones étnicas de manera pura dentro de estas
nuevas relaciones comerciales-educativas? La SEP dice <vamos a enseñar
ñañu> pero lo hacen como un acto folclórico, diseñado por tres o cuatros
personas que ni siquiera corresponden a las necesidades de las comunidades;
cuando hablamos de un profesor sin el conocimiento del diseño, planeación e
investigación hablamos de casi todos los profesores que solo sirven para la
cuestión técnica <el proceso de enseñanza aprendizaje más simple y
básico> , esté es el detalle, la vigencia cultural se dará si las
condiciones económicas responden a las necesidades temporales y de
desarrollo de la etnia, ya que su cultura esta basada en la concepción de la
naturaleza, en su ejercicio diario, antes se tenían otras actividades como el
cultivo del maíz, el fríjol, el maguey, etc. y con estos mismos materiales se
construían las casas, estas eran actividades de supervivencia y su gran mayoría
han perdido vigencia y eso se deba a que hay situaciones que han ido mejorando
las condiciones de vida, así en la medida en que las etnias eleven su nivel
económico y las infraestructuras de sus comunidades la lengua ira perdiendo
vigencia, ya que la lengua es un hacer cotidiano, la escuela desde hace años en
su afán de castellanizar puede decirse que inicia la muerte de las
culturas puras, pero inicia la escolarización del individuo como
tal y en esa medida se terminan las culturas étnicas, y este es el punto que se
necesita investigar, aquellos que pregonan el uso de las tradiciones y las
culturas étnicas, ¡no viven la cultura! Solo lo ven como un folclor...”
Aquí en el Alberto
al niño no se le prohíbe que hable el ñañu, el profesor le habla en español y
en ñañu, ¡no es suficiente!...
“Haciendo un poco
de historia, la etnia a la que pertenezco que es el ñañu, es una de las etnias
más antiguas de Meso América, sin embargo ha sido una cultura sometida desde
los antiguos teotihuacanos que toman de los ñañus la mano de obra para sus
pirámides, luego llegan lo toltecas en Túla y hacen lo mismo más adelante será
el domino de los aztecas y vuelven a someter a los ñañus y las cuestiones
económicas políticas y sociales, después viene la historia de la conquista que
todos conocemos, esta historia suena muy trágica - en términos marginales -,
están solo una cuestión de análisis, pero nuestra cultura al ser dominada a
sobrevivido hasta el día de hoy”.
El ñañu es
individualista, <en pequeños patriarcados realiza su gobierno>, jamás ha
tenido un consejo de ancianos, existe el consejo supremo ñañu por una cuestión
política es decir, que responde a las necesidades del gobierno, las tradiciones
ñañus se basan en el cultivo de la tierra el respeto a las plantas.
“Se dice que
nosotros los ñañus vestimos mantas, ¡no es así! La manta es de origen inglesa y
fue dada a los ñañus durante la época porfirista repartida por lo hacendados y
solo los bordados que hay en esta tela son de origen ñañu, como los pajaritos,
los árboles, las plantas, etc. o el otro mito de los guaraches cruzados, tan
poco son ñañus ya que nuestros abuelos no usaban calzado.”
Es importante
mantener la lengua ñañu como un rasgo de la cultura como la cosmogonía, es
decir la forma de pensar hacia la naturaleza, contra el bombardeo de la
escuela, la televisión, la sociedad occidental y la economía.
“Nosotros tratamos
de fomentar el uso de la lengua ñañu a través de cantos como el himno nacional
en ñañus y poesía, pero es casi todo lo que podemos hacer, necesitamos
investigadores sociales étnicos que permitan crear organismos para mantener por
lo menos los rasgos más sobresalientes de la cultura ñañu y además enseñar esos
rasgos en la escuela como parte de los contenidos temáticos, así la cultura
ñañu será un trabajo académico. Así crearíamos programas para mantener la
cultura ñañu que es mucho, pero es poco en relación a la cantidad de
conocimiento que se genera actualmente, y aquí hablamos de algo más que enseñar
el alfabeto ñañu, que ahí se queda ya sus uso es fuera de contexto, es mínimo,
hay que enseñar a leer y a escribir el ñañu no desde la visión capitalista-consumo,
sino enseñar el ñañu desde la visión cosmogónica del indígena y entonces el
escribir y el leer en ñañu implicaría difundir una idea desde nosotros mismos,
¡no tenemos los preparados para eso! Entonces necesitamos prepararnos, ir a la
universidad, ser sociólogos o por lo menos entender el trabajo de etnografía en
grupos de investigación, por ejemplo podemos investigar el perfil de ingreso
del niño ñañu; mi niño habla ñañu cuando entra a la escuela, sabe de su cultura
¿qué pasa cuando sale? Ya no habla ñañu, ya no sabe reconocer sus tradiciones,
lo dejamos a tabla raza y entonces ¿qué pasa aquí? Si mi niño entra con dominio
de la lengua ñañu en la escuela tendría que ampliar ese conocimiento, además de
aprender el español y de apropiarse de los contenidos escolares, ¡ese es el
paso que hay que dar!, otro ejemplo es el preescolar que es otro punto de
enajenación del niño aquí es donde aprende el español y se le corta el ñañu,
además de cimentarle una cultura de consumista <que si se viste del artista
del momento, del héroe de la televisión etc.>, así la educación trasplanta
lo occidental sobre lo indígena.”
Terminada la entrevista formal, pudimos platicar un poco sobre algunas experiencias académicas que el Maestro Benjamín ha tenido y especialmente el hecho de ser indígena y dar clases en las mismas zonas donde él creció, después tocamos el ineludible tema del zapatismo y mencionó que Marcos es un personaje peculiar que carece del conocimiento de las culturas indígenas, pero especialmente de la cultura ñañu, ya que de las poquito más de cien comunidades ñañus del Valle del Mezquital ninguna acudió a la visita del EZLN, los que acudieron fueron clases medias de las zonas más urbanizadas; Don Aurelio mencionó que “esos encapuchados eran unos matones” y bueno tal parece que así lo perciben en estás zonas, lo cual no significa que sea en los otros pueblos.
Lo
que podemos sacar de estas experiencias es que si vamos a hablar de cuestiones
étnicas, tendríamos que evitar el folclor con el que se exhibe a nosotros los
indígenas, de aquellos que quieren escuchar sus leyendas, sus vestimentas, sus
ritos, sus tradiciones, etc. Hablar del indígena es hablar del individuo, del
como hace para sobrevivir, como aprovecha la tecnología a su alcance y por
supuesto que hacen ellos mismos por mantenerse como una cultura autóctona.
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